Un abogado de la defensa asegura que el único motivo de la denuncia fue que la joven no encontraba su móvil

Juan Canales alega que la víctima entró en pánico al no saber si habían grabado con su teléfono y que eso pudiera estar subido en la redes sociales
lamanada

Las defensas de los cinco acusados por la supuesta violación grupal de los Sanfermines han abandonado este martes el Palacio de Justicia de Pamplona, una vez el juicio ha quedado visto para sentencia, señalando que “ha sido muy duro” pero que confían en una “buena sorpresa” en la sentencia que dicte la sección segunda de la Audiencia de Navarra.

Juan Canales, el letrado de otro de los acusados, ha considerado que en el juicio ha quedado “evidentemente” acreditado que no hubo violación y ha reiterado la inocencia de su cliente.

Ha afirmado que “el único motivo por el cual ella interpone la denuncia es que no encuentra su móvil, que su móvil tiene una aplicación que todo lo sube de forma automática a la red, que esas imágenes podían estar en la red, y de alguna forma tenía que justificar eso antes sus allegados”. “Ella no sabía si esas imágenes han sido grabadas con su móvil y entraría en estado de pánico cuando vio que no tenía el móvil”, ha indicado.

Además, ha señalado que no hubo “resistencia” por parte de la joven denunciante y ha dicho que “para que no haya consentimiento el sujeto activo tiene que percibir que la otra persona no quiera hacer lo que estaba haciendo”. “Si el sujeto activo no lo percibe de ninguna forma, ¿cómo puede entender que la presunta víctima no quiera?”, ha afirmado.

Igualmente, ha considerado que las imágenes “han demostrado que ella aparece en todo momento relajada”. “La pericial viene a decir que una persona que se resiste o no le gusta algo normalmente cierra los párpados fuertemente, cierra algún puño, hace algún gesto con la cara, y de las imágenes no se percibe lo más mínimo esa cuestión”, ha indicado.

El abogado de tres de los acusados, Agustín Martínez Becerra, ha asegurado que “lo único que me cabe esperar es la absolución” tras la conclusión del juicio. “De lo que se trata es de que hayamos intentado acreditar de manera efectiva que todo lo que se ha celebrado en la sala desde el día 13 ha puesto de manifiesto que no hubo ninguna agresión sexual el día 7 de julio de 2016 en Pamplona”, ha señalado Martínez Becerra a los medios de comunicación al concluir la última sesión del juicio.

Sobre lo vivido en la jornada de este martes en la sala, donde ha presentado sus conclusiones, el abogado ha explicado que “no tenemos que demostrar que somos inocentes, es la parte contraria la que tiene que demostrar que somos culpables”.

“Yo he intentado hacerlo desde el máximo respeto y simplemente partiendo de lo que se dijo en un principio a lo que se dijo después, si eso es desacreditar a la denunciante lo lamento muchísimo”, ha explicado Martínez Becerra, quien ha presentado lo que considera incoherencias en el relato de la joven denunciante.

Igualmente, durante su presentación, el abogado ha “puesto de relieve que diferente pericias que se han llevado a cabo y diferentes intervenciones que se han llevado a cabo por testigos que han depuesto en el plenario se ha denotado partir de una premisa que es equivocada”.

“Cuando uno realiza una pericia lo tiene que hacer desde la sensación o desde la consideración de una absoluta limpieza mental, es decir, no tiene que partir de la posible culpabilidad o no de la persona que se está investigando, y desgraciadamente hemos observado que buena parte de las pericias que se ha practicado desde aquí iban condicionadas”, ha afirmado.

Del mismo modo, Martínez Becerra ha valorado un momento durante su presentación en la que sus clientes se han emocionado. “Es muy complicado y es muy duro, ellos sienten y son inocentes”, ha afirmado. “Si ya de por sí estar privado de libertad siendo culpable es suficientemente duro, pensando que eres inocente todavía es más duro, por tanto entiendo su emoción y por todo lo que están pasando estos días reviviendo todas las circunstancias”, ha asegurado.

Igualmente, Martínez Becerra ha comentado a los medios de comunicación la imagen que se tiene de sus clientes. “La imagen que tiene la opinión pública de mis clientes ha sido obtenida básicamente por la publicación de una serie de mensajes de watshapp que curiosamente no han podido ser utilizados en el procedimiento”, ha señalado.

“De esos mensajes desde luego no salen bien parados, es decir, que ciertamente no son unos chicos magníficos, muy bien educados y que tienen mucho respeto por muchas cosas”, ha comentado el abogado antes de añadir que “efectivamente no son las personas más educadas y más corteses, y tienen en sus comportamientos actitudes que dejan mucho de desear”.

Sin embargo, Martínez Becerra ha asegurado que “aquí no venimos a juzgar a nadie éticamente, se trata de plantear si se ha cometido o no una agresión sexual”.

Igualmente, ha comentado que “si son buenos hijos, tienen una magnífica relación familiar, tienen unos amigos que les han ayudado, que han estado viniendo todo el tiempo”. “Si también querían que dijera que son malos hijos y que son malas personas, lo siento, no voy a decir eso, porque no lo creo y porque entiendo que es así, pero sí puedo decir que hay comentarios y comportamientos que se han publicado que le producen la repulsa a cualquiera normal”, ha afirmado

Por otro lado, ha valorado que “desde una instrucción que se ha llevado de una forma bastante peculiar, en la cual se ha dedicado no a la averiguación de la verdad sino simplemente a confirmar unos hechos que presuntamente se habían cometido, se ha llevado a un punto de absoluto derecho penal de autor”.

“Se llama cacería, pues he podido usar esa palabra, pero les vuelvo a remitir que esos mensajes por los que la opinión pública los ha juzgado y condenado, esos mensajes han desparecido del asunto porque la sala ha considerado que no debieron formar parte nunca del sumario”, ha añadido.

Por otro lado, el abogado ha realizado un balance de todo el juicio. “Estoy muy cansado, ha sido agotador y la verdad es que he intentado hacer mi trabajo con dignidad, intentando hacerlo de la mejor manera posible sin que nadie pudiera sentirse ofendido y sintiendo que era mi obligación defender algo en lo que creo profundamente, que es que son inocentes”, ha afirmado.

“Solo van a poder valorar estos dos días, pero les aseguro que ha sido muy duro, muy estresante, muy largo, intentar incluso tratar con ustedes (los medios de comunicación) y hacerlo en la mayor medida todos los días no marchándome ningún día por la puerta de atrás por mucho que no me gustara la música que se hubiera interpretado dentro”, ha explicado antes de sentenciar que “todo ha hecho que sinceramente ha sido más duro”.

Por último, Martínez Becerra ha hablado también de otro juicio que tienen pendiente sus acusados. “El otro juicio que hay pendiente, y está en fase de instrucción, es por un delito de abusos no de agresión sexual y lógicamente lo dejamos para que se juzgue en su día y no empecemos a prejuzgar algo que habrá que juzgar en su día en Pozoblanco”, ha dicho.

“El asunto de Pozoblanco o cualquier problema en otra localidad desde luego no forma parte de este juicio y mezclarlo solamente hace que enturbiar de manera interesada el resultado de un juicio que tiene que circunscribirse a lo sucedido aquí”, ha señalado.

Por su parte, Jesús Pérez, abogado de otro de los acusados, se ha declarado “muy satisfecho y contento con el trabajo realizado durante todo este tiempo para intentar acercarnos a lo que entendemos que era la verdad, y con todo lo que hemos trabajado durante la instrucción, después con las pruebas practicadas durante la vista oral y ahora en el informe de conclusiones, creo que algo más nos hemos acercado a la verdad”.

Tras ello, ha esperado que “hagamos justicia, que yo creo que sí se va a hacer justicia por parte de esta sala, y esperemos que pronto tengamos una buena sorpresa”. “La justicia es un término universal, estoy pidiendo que se haga justicia, ni más ni menos”, ha afirmado a los periodistas.

 

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