Francia o la tentación del populismo (Un artículo de Cierzo Bardenero)

Análisis de la precampaña a las presidenciales francesas en donde solo hay una cosa clara; todos los sondeos apuntan a la victoria de Marine Le Pen en primera vuelta
marine-le-pen-leads-in-new-french-poll-fillon-and-macron-battle-for-second2

Firma: Cierzo Bardenero / @Cierzo_bardener

En una precampaña electoral con tantos contenientes en liza, y en el que cada día surge un escándalo, solo existe una variable que de momento permanece inmutable, que el 23 de abril Marine Le Pen pasará como candidata más votada a la segunda ronda de las Presidenciales francesas a celebrar el 7 de mayo.

Con una izquierda atomizada en diversas candidaturas que van desde el social-liberalismo de Emmanuel Macron hasta el trotskismo de los candidatos de Lucha Obrera y Nuevo Partido Anticapitalista, un partido socialista en debacle tras la nefasta gestión de los diferentes gobiernos que se han sucedido durante la presidencia de Hollande y un Front de Gauche que es incapaz de articular un frente de izquierda (valga la ironía) atrayendo a partidos a su izquierda, ecologistas o simplemente el PSF, la máxima aspiración de la izquierda en estas elecciones es colocar un candidato para concurrir en segunda vuelta al que la mayoría de los electores de izquierda votaría de mala gana para evitar males mayores.

Enfrente, la derecha francesa parecía tenerlo todo claro con la existencia de un partido mayoritario, Los Republicanos, un centro liderado por Bayrou que duda  todavía si presentarse  y otros partidos conservadores bastantes minoritarios y con una intención de voto marginal en las presidenciales. Con estos mimbres, las perspectivas conservadoras eran buenas de cara a incluir un candidato en la segunda vuelta de las presidenciales que con probabilidad lograría su billete al Eliseo gracias al cordón sanitario vigente desde hace años.

[Para leer más análisis de política internacional por Cierzo Bardenero]

Pero lo que parecía un retorno sencillo de Sarkozy a la presidencia francesa se torció a las primeras de cambio al ser apeado en la primera vuelta de las primarias conservadoras al quedar tercero, tras Juppé y Fillon, candidato este que a la postre se hizo con la victoria con un amplio margen de votos al lograr un hito en la derecha francesa al conseguir el apoyo mayoritario de las tres ramas principales del conservadurismo galo como son los bonapartistas, orleanistas y tradicionalistas.

Con un discurso conservador en lo social, liberal en lo económico y próximo a Rusia en el contexto internacional, Fillon parecía que incluso podría poner en aprietos a Le Pen en la primera vuelta presidencial, pero una serie de escándalos relativos al cobro de sueldo de su mujer e hijos a cargo de la administración francesa dieron momentáneamente en la línea de flotación de una campaña que ponía énfasis en la honradez y durante un tiempo fue cayendo diariamente en los sondeos.

Los socialistas, tras una nefasta gestión presidencial de Hollande que incluso había disuadido al mismo de intentar la reelección debido a sus pésimos datos de aceptación publica, veían como la parte más moderada de su electorado se inclinaba por Emmanuel Macron, candidato este que desde hacía un tiempo barajaba la posibilidad de postularse a la presidencia con una candidatura propia. Para frenar esa sangría por el centro la única opción factible era que Valls ganase las primarias socialistas ante candidatos más izquierdistas como Montebourg o Hamon, pero, tal y como ocurrió en las primarias conservadoras, se impuso al candidato que no daban por favorito los sondeos.

La victoria de Hamon en las primarias socialistas afianzó la candidatura independiente de Macron al incrementarse el apoyo del ala moderada del PSF al mismo, lo que unido a un posible apoyo de un centro francés y sectores conservadores moderados franceses haría del mismo el candidato perfecto del status quo para enfrentarse a la amenaza populista de Le Pen, dejando en la cuneta a un Fillon con veleidades pro-rusas y que en ese momento se veía envuelto en el escándalo por nepotismo que lastraba su candidatura.

Sin embargo, en los últimos días Macron parece haber encontrado techo en el 20-22% de los votos ya que el electorado de izquierda lo ve como uno de los responsables del programa de austeridad que aplicaron los socialista durante la presidencia de Hollande y desde la derecha parece que el electorado indeciso ve más capaz a Fillon de acabar con los disturbios en los banlieus provocados por la violación por parte de la policía de un joven, lo que ha provocado un repunte en los sondeos del candidato de la derecha y el consiguiente empate entre ambos por el segundo puesto.

Por último, y no menos importante, aún queda por contabilizar el impacto que tendrá en el electorado francés las declaraciones de Macron calificando la colonización como crimen contra la humanidad en un país donde existe un amplio consenso sobre las virtudes del proceso colonizador de cara a los colonizados, obviando los innumerables aspectos oscuros de la misma.

Le Pen bueno

Sí existe un consenso generalizado, por parte de los mismos cronistas que predijeron el NO al Brexit y la victoria de Hillary Clinton en las presidenciales de Estados Unidos, en que es imposible que Marine Le Pen sea la próxima presidenta de la República francesa hay que ser conscientes que los resultados de la segunda vuelta de las presidenciales a celebrar en mayo no serán el paseo militar de Chirac sobre Jean Marie Le Pen en 2002, ya que ni la situación económica y social es la misma ni el cordón sanitario contra el Frente Nacional es tan infalible, dándose fugas cada vez más numerosas desde la derecha y sobre todo la izquierda hacia los candidatos frentistas en las diferentes contiendas electorales.

Cada vez más encuestas apuntan a que Marine Le Pen obtendrá un voto superior al 40% en la segunda vuelta, quedando la duda de cuan cerca quedará del 50%, o si lo sobrepasa, en base a un incremento de la abstención y a fugas de voto de gente que considera mejor candidata a Le Pen que a su contrincante una vez su candidato ha sido apeado en primera vuelta.

[Para leer más análisis de política internacional por Cierzo Bardenero]

Le Pen pude atraerse el voto de la izquierda en segunda vuelta en base a garantizar los derechos laborales de los franceses frente a un Fillon que pretende recortar en la administración y ahondar en la austeridad.

Y si contra el candidato conservador el FN puede ondear los derechos sociales de los franceses, contra Macron puede ondear la bandera nacional si consigue presentar al candidato social-liberal como abanderado del globalismo que está disolviendo la soberanía e identidad francesa en base al apoyo de este a una mayor integración, con declaraciones como la que hizo a El País en la que afirmó que ” la única soberanía posible es la europea”, en un país en el que cada vez más capas sociales creen verse afectadas por las decisiones tomadas en Bruselas

Los resultados de las presidenciales aún son un misterio pese a las declaraciones grandilocuentes de los grandes gurús políticos, cualquier incidente puede alterar de un día para otro los sondeos ya sea por tramas corrupta, por estallidos de violencia e incluso el interés de algún grupo extremista de influir en las elecciones a fin de que con uno o varios ataques aupar o echar por tierra las posibilidades de cualquiera de los tres candidatos destacados para llegar al Eliseo.

Secciones
#OrainOpinión

Relacionado con