El Gobierno del PP asegura que el entierro de Sanjurjo no costó dinero al erario público

Responde así a una pregunta de los diputados navarros de Unidos Podemos Ione Belarra y Eduardo Santos
El general José Sanjurjo, en una postal de la época | Foto: archivo.
El general José Sanjurjo, en una postal de la época | Foto: archivo.

Con un mes de retraso, el gobierno del PP ha dado explicaciones sobre el entierro del general golpista José Sanjurjo en el Pabellón de Regulares del cementerio de Melilla. La inhumación de los restos en su nuevo destino, tras ser exhumados del Monumento a los Caídos de Pamplona, saltó a la luz pública el pasado 21 de abril. Entonces se aseguró que a Sanjurjo se le habían rendido honores militares, y se cuestionaba el coste para las arcas públicas que habría tenido el acto.

Ione Belarra y Eduardo Santos, diputados de Unidos Podemos por Navarra, preguntaron al Gobierno por escrito sobre la cuestión, y la respuesta, fechada el 29 de mayo pasado, se ha conocido ahora. Gracias a ella, se ha sabido, que el entierro de los restos en Melilla fue solicitado por los propios familiares de Sanjurjo. La solicitud se aceptó siguiendo una Norma General dictada por el Jefe del Estado Mayor del Ejército en noviembre de 2011, y tuvo en cuenta los méritos militares de Sanjurjo, pero no su implicación en hasta dos golpes de Estado.

Doblemente golpista

José Sanjurjo y Sacanell recibió dos Cruces Laureadas de San Fernando, en 1914 y 1927, concedidas por el rey Alfonso XIII, tal como recuerda en su respuesta el Gobierno, por “sus méritos militares durante las campañas de Marruecos”.  Lo que no recuerda es que estuvo implicado notablemente en el golpe del 18 de julio de 1936, ni tampoco que cuatro años antes, el 10 de agosto de 1932, intentó su propio levantamiento personal en lo que se conoce como “la Sanjurjada”

Aquel golpe de estado fallido, y su implicación en el que dio inicio a la guerra civil, son obviados por el Gobierno en la respuesta, que especifica que “los familiares (de Sanjurjo) se comprometieron a asumir las autorizaciones y gastos para proceder a la inhumación, por lo que la misma no generó gasto alguno a las arcas del Estado, como tampoco lo generó el traslado de los restos”.

“Cortesía militar”

Sí reconoce el Ejecutivo en su respuesta que en el acto privado estuvo el Comandante General de Melilla, el bilbaíno Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu. Asegura el Gobierno que lo hizo “como cortesía militar, por la condición del General Sanjurjo de antecesor en el cargo”.

La respuesta no aclara algunos términos concretos de lo denunciado en su momento por El Confidencial, como si se rindieron o no honores militares durante la ceremonia (“privada”, la llama el Gobierno), o si en ella estuvo presente el máximo mandatario de la ciudad autónoma de Melilla, Juan José Imbroda (PP).

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