La cuenca del Bidasoa, cuna de los “nabarri” (un artículo de Eneko Abal)

FIRMA: ENEKO ABAL   |  @enneko Este artículo resume el informe sobre “Baztan o el Océano” en el que se describen los elementos estructurales de su sociedad en la...
Recreación de Oiasso en tiempos de Roma | Foto: GipuzkoaKultura
Recreación de Oiasso en tiempos de Roma | Foto: GipuzkoaKultura

FIRMA: ENEKO ABAL   |  @enneko

Este artículo resume el informe sobre “Baztan o el Océano” en el que se describen los elementos estructurales de su sociedad en la horquilla temporal de los siglos IV, V, VI y VII, un sistema formado por numerosas fortalezas a lo largo de la vertiente hídrica del río Bidasoa pobladas por la sociedad “nabarri”.

En general, el estado en que encontramos los restos arqueológicos y bibliográficos de Navarra es lamentable. Igual de digno de lamentar es el haber perdido su legalidad, sus formas legales de fuero,  desde el reino del siglo XV o bien desde la revolución del siglo XVII. En el caso de la sociedad que habitaba el río Bidasoa y su rastro altomedieval, al igual que con otros zonales euskaros, también es necesario emplear una metodología crítica para acercarnos al espacio vivido.

En el caso del río Bidasoa y de su Baztan es de recibo anotar desde la introducción algunos puntos necesarios a recordar. Primero: que estamos probablemente ante el zonal más complejo de todos los mencionados en el listado de los 19 “vascones” que delimitaban Ptolomeo, Plinio o Antonino. Segundo: que es por su idiosincrasia el más característico de todos cuantos conmemoran la templanza histórica nabarra, ya que su sociedad aparece como los primeros nabarri conocidos. Y por último y como podemos imaginar por su gran extensión, es del que menos restos arqueológicos y bibliográficos tenemos en proporción con los del resto de la lista clásica. Una numeración de “vascones” en la que por cierto y de nuevo, se practicaba el extraño error metodológico de traducir el valle del Bidasoa con, simplemente, la ciudad de la desembocadura del río y los alrededores inmediatos, la Oiasso del los mapas e itinerarios.

fraseeneko2Incertidumbre sobre el valle de Oiasso y la vía romana hacia Pamplona

El error, común en muchas partes de la historiografía, sienta la base de otro al trasladarnos una  interpretación histórica en base a una percepción determinada, pero que poco tiene que ver con la realidad de aquel momento. La realidad histórica del valle del Bidasoa se había analizado con la metodología antigua y ha venido dando como resultado una contradictoria interpretación de los maàs y recorridos del viario altomedieval. En esta parte del Pirineo, si al norte de la Oiasso romana (Hondarribia-Irún) se extiende el viae atlántico, que era de reconocida reputación comercial en esta horquilla temporal; si al sur del valle del río que desemboca en Oiasso aparece el castro de los pampilonenses, que es el central de todos los que conforman la sociedad euskara; si el río de los pampilonenses desemboca en la Graccurris del “Emporion” comercial del Ebro; ¿es realmente posible que el valle del Bidasoa, Baztan y su conexión con los pampilonenses fuera un lugar de “no romanización” o “romanización tardía” o “bárbaros” o “sin civilizar”? ¿En contraposición a unas sociedades conocidas por la utilización de dos idiomáticas y con testimonios de sus interacciones político-sociales en el norte y en el sur? ¿Y cuando les observan cientos de tesis sobre su vanguardia en el desarrollo y convivencia de su lengua y su cultura? Todo esto sin mentar su amplia experiencia jurídica y democrática con sus sistemas legales de Nava y de Fuero.

Evidentemente, esta sociedad del río Bidasoa y sus afluentes tuvo en su seno un cuidado entramado viario. De este viae tenemos hoy algunos restos de calzada y algunos fuertes que las leyes de cisneros no acabaron por alcanzar. Este viae se propone como un viae militare que comunicaba estos mediombientes de Pamplona e Irún. En resumida cuenta, la calzada romana militare era uno de los muchos tipos de vía que existieron junto a otros. Este, al no ser el principal, el consulare, no figuró en los mapas clásicos. Esta calzada aparece totalmente parapetada y protegida por el estamento militar para salvaguardar los bienes y personas que circulan en ella. Un vial militar.

fraseeneko3Las guías vigilantes de la calzada del Bidasoa

Pero el viae militare romano acabó huérfano tras la caída del Imperio y sin la autoridad imperial se sucedieron revoluciones y revueltas que fabricarían el mapa medieval europeo. En esa horquilla temporal es cuando este trazado, como el del “Emporion” del Ebro, se erige como una de las piedras angulares en la Historia de Navarra dando lugar a numerosísimos hechos que muestran de alguna manera su importancia.

En el norte del valle Bidasoa-Baztan, en la costa del Atlántico, podemos observar aún hoy parte del sistema de cabotaje que describían las decenas de torres-guía para la navegación. Jaizkibel, su monte en forma de pescado recostado sobre el Auñamendi (Pirineo), aún guarda restos arqueológicos de unos elementos estructurales que fueron también aplicados al viae terrestre, sobre todo en lugares como este entre montañas. Eran pequeñas fortalezas en los ángulos de visión más prominentes desde la calzada y el río que servían de guía, aunque también como protección interior del paso de los bienes por estos sinuosos trazados.

Y estas “guías de la calzada” no estaban solas. En los altos más prominentes y estratégicos se levantaba una fortificación para la comunicación de cualquier noticia de la calzada o para ese tramo de la calzada. Y dicho a vuela pluma, esta forma de defensa y comunicación es una herramienta de la sociedad humana muy poco valorada hasta la actualidad, tal vez debido a la visión historicista que se ha venido imponiendo de “la sociedad en los planos”.

OiassoIII

El completo del valle del Bidasoa-Baztan alberga los elementos piedra (calzada), agua (río) y fuego (las fortificaciones-guía), lo cual describe un tipo de sociedad y de medioambiente geográfico con multitud de operacionales. Toda esa complejidad queda representada para esta nota en la entrada del Bidasoa pirenaico a Oiasso, donde aún podemos ver restos de fuertes y recorrer el angulado de la vía, perfectamente alineado al canon de las leyes constructivas de Roma y que fue en la época altomedieval rearmado para batallas como las de la Novempopulania, por señalar el más conocido de los acontecimientos en esta horquilla geográfica y cronológica.

Uno de los fundadores de Navarra

En este sentido y para finalizar, cuando en una contienda de Carlomagno aparecen unos nabarri junto a unos hispani wasconi y a unos pampilonenses es, con toda probabilidad, para denominar a los habitantes autóctonos de este Baztan y de otras geografías euskaras que participaban en ese momento histórico en aquellas batallas. La sociedad del Bidasoa, tras la ausencia de Roma y dado que son multitud de navas las que salpican sus territorios, son nominados con el gentilicio nabarri (de naba, de Nabia).

fraseeneko4Apuntalando la descripción de la horquilla: Auñamendi y su Pirineo, desde el Garona hasta el Ebro, albergaron el brote del artefacto legal “nava” antes de extenderse y conformar el adverbio político “Navarra” junto a los hispani wasconi y los pampilonenses que aparecían en aquel momento. Así, la división que nos encontramos entre misma sociedad cultural que lucha en un mismo bando en batallas como la Novempopulania devuelve complicadas conclusiones.

En el lado ibérico del Pirineo, mientras tanto, señalan a un obispo y a un castro como silbanianos, o una batalla en la vieja aracaeli mansio como si hubiera acontecido contra los aracellitani. Incluso siguen los modos anteriores y transcriben como si fueran “vascones” a toda una sociedad euskara que, como hemos visto, comenzaba a “romancear” su idiomática para conocerse en ese momento como nabarri, pampilonenses o wascones. Este hecho mismo desprende que Europa ya conocía la pluralidad de la sociedad euskara y su “nabarridad”, mientras la zona hispana seguía englobando como “vascones” o “bárbaros” o “sin civilizar”, a un compendio de pueblos que tenían su propia evolución e Historia con los señalados aracellitani, los poco conocidos Movimientos Bagaudas, o las batallas como la de Novempopulania. El detalle de negar una evolución social, esto es política y legalmente, es de por sí una copia de las formas sistémicas que habían sucumbido con el Imperio Romano. Y es algo que hoy parece estar muy en boga de nuevo.

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