La persona que grabó desde Diputación la marcha del 3-J velaba por la seguridad de Sanz, Barcina y Del Burgo

Era el responsable de protección de autoridades que asistían a la manifestación-performance de la derecha
El expresidente Miguel Sanz, en la marcha del pasado 3 de junio en Pamplona. Foto: Navarra Orain.
El expresidente Miguel Sanz, en la marcha del pasado 3 de junio en Pamplona. Foto: Navarra Orain.

La consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha afirmado que quien grabó imágenes de la manifestación del 3 de junio desde el Palacio de Navarra fue la persona responsable de la protección de autoridades ese fin de semana, una decisión “técnica” que tomó de “motu propio” para “proteger a los expresidentes del Gobierno de UPN y UCD presentes en la manifestación”. “Este Gobierno no espía y no tuvo que ver con esta intervención”, ha asegurado.

En una comisión parlamentaria, a petición propia, Ollo ha asegurado que fue la persona responsable de la protección de autoridades quien grabó “en su ejercicio de su quehacer profesional y para proteger a los expresidentes”. “No será este Gobierno quien cuestione la profesionalidad de los empleados públicos y de la Policía Foral“, ha remarcado.

En este sentido, ha destacado que “las decisiones técnicas que esta persona tomó son totalmente respaldadas por este Gobierno entendiendo que sería arrogante que ninguno de nosotros pudiese cuestionar la validez profesional de esta persona” que, según ha dicho, está “extraordinariamente molesta por lo que fue una decisión técnica por su parte”.

Para la consejera, es “triste” que haya tenido que acudir al Parlamento a “desmontar bulos y falsedades” y ha instado a los parlamentarios a “reflexionar sobre si esta es la oposición política que quiere y necesita la ciudadanía navarra”.

En esta línea, ha cuestionado que “un chascarrillo y una anécdota” pasara a “la agenda política como un asunto de máxima urgencia” y ha pedido a UPN que explicara por qué retiró “sin más razones la solicitud de comparecencia”. Se ha preguntado, además, si “no tendrán razón quienes afirman en la calle que hay quien tira la piedra y esconde la mano o que es un ejercicio de malas artes políticas para desprestigiar y desgastar a un gobierno legítimamente apoyado por la ciudadanía”.

Ollo ha afirmado que le “preocupa” que los regionalistas “hayan caído en esta ola de la posverdad” y ha defendido que en la política “no vale todo”. En su opinión, se trata de “un caso más de la lista de posverdades que hemos vivido en estos dos años de Gobierno del cambio, casos que no resisten una explicación veraz y se derrumban en el primer embate”.

En su comparecencia, la consejera también ha dado lectura a un informe técnico que elaboró la persona que grabó las imágenes, perteneciente a la brigada de protección de autoridades y que era la responsable ese fin de semana, en el que explica que organizó el servicio para reforzar la seguridad de las autoridades que estaba previsto que participaran en la manifestación.

Según indica en el informe, “organizó el servicio de tal forma para reforzar la seguridad de los expresidentes del Gobierno de Navarra Yolanda Barcina, Miguel Sanz y Jaime Ignacio Del Burgo“. “Todos los expresidentes vieron reforzado su servicio con un policía más, excepto uno de ellos con dos policías”, agrega.

Asimismo, la persona responsable manifiesta en el informe que al finalizar la marcha, de “motu propio”, consideró oportuno “acceder a una de la ventanas con la finalidad de comprobar que todo se desarrollaba de manera correcta y en cualquier caso coordinar algún tipo de actuación”.

“Accedí al primer despacho que vi, desconociendo a qué departamento o a quién correspondía, decidí sacar fotos y dos vídeos. Se activó el flash que fue lo que pudo llamar la atención. Nadie me encargó realizar fotografías, accedí de motu propio con la finalidad de controlar el desarrollo de la misma”, señala en el escrito.

Tras la exposición de la consejera, el regionalista Iñaki Iriarte ha lamentado la “demonización y la campaña de acoso” a la manifestación, a cuyos convocantes y asistentes se les llamó “ultras y extremistas”, un contexto en el que tuvo lugar la grabación de los manifestantes, “un hecho que causó inquietud”. “Si durante el Gobierno de Barcina una manifestación es filmada desde el Palacio de Navarra, ¿no les causaría inquietud?”, ha preguntado, para remarcar que UPN decidió retirar la petición de comparecencia “precisamente porque no practicamos filibusterismo y no queremos desprestigiar, una vez tuvimos constancia de que la persona lo hizo de motu propio”.

En representación de Geroa Bai, Patxi Leuza ha señalado que los regionalistas “han hecho el ridículo” con este tema y les ha reprochado que “están acostumbrados a decir barbaridades contra este Gobierno”. “Gracias consejera por descifrarnos el misterio, aunque no he dejado de sentir decepción al saber que no era el espíritu del fantasma”, ha señalado.

Por parte de EH Bildu, Bakartxo Ruiz ha considerado “ridículo” que UPN pidiera la comparecencia de Ollo por este tema y ha asegurado que “el Gobierno no vigila y no espía a la gente”. En su opinión, UPN, “tal vez tras un empacho de chistorra, hizo el ridículo”.

Desde Podemos, Rubén Velasco ha afirmado que, tras las explicaciones de la consejera, se ha evidenciado que “se trataba de una iniciativa a motu propio de un Policía Foral que trataba hacer bien su trabajo y tener los máximos elementos de juicio para valorar la seguridad de las personas vip que estaban bajo su protección”.

Por su parte, la socialista Inma Jurío ha considerado que con “la multitud de gente” que había en la manifestación, ésta “era digna de ser observada por cualquiera que se hallase en cualquier ventana” y ha manifestado que a su partido no le suscita “ningún problema quién estuviera allá”. Además, ha reprochado a la consejera que “no es quién para cuestionar por qué ha pedido un parlamentario su comparecencia”.

Por parte del PPN, Ana Beltrán ha opinado que “quien ha hecho el ridículo ha sido la consejera Ollo“, que “no está preparada para el cargo”, y ha señalado que en este tema lo “importante” es que el Gobierno foral y el cuatripartito “estaban verdaderamente impactados por el hecho de que entre 25.000 y 30.000 personas salieran a la calle para decir que estaban haciendo mucho daño a la comunidad”, en referencia a los datos que maneja en exclsuiva su propio partido, ya que la Policía Municipal ofreció el dato de 15.000 asistentes y medicciones profesionales situaban la asistencia entre 12.000-13.000 personas.

Finalmente, Marisa de Simón, de Izquierda-Ezkerra, ha agradecido a Ollo sus explicaciones, con las que “ha quedado claro que el responsable actuó a propia iniciativa y decidió como proteger a determinadas personalidades del ámbito político”. “No veo que haya nada que achacar al departamento que dirige Ollo, sino todo lo contrario”, ha sostenido.

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