La sociedad civil era esto (un artículo de Mikel Castaño)

"El meollo del asunto viene a ser que los ciudadanos tienen el derecho a participar en la gobernanza de la sociedad mediante asociaciones no ligadas a estructuras gubernamentales. (...) Generarían un contrapoder en sus respectivos ámbitos ejerciendo de contrapeso a posibles actitudes autoritarias por parte del poder político"
comoserbanderero

FIRMA: MIKEL CASTAÑO   |   

Como en casi todo en esta vida, en ciertos casos hay que volver la vista atrás para entender bien las cosas del presente. A mí esto de la “sociedad civil” como concepto político que roza lo angelical siempre me ha creado más dudas que certezas. Si bien su teorización tiene ya un par de siglos y Habermas en el siglo XX le da cierta forma, en España el concepto entra en tromba con Mario Conde y su querido Pedro J.

El meollo del asunto viene a ser que los ciudadanos tienen el derecho a participar en la gobernanza de la sociedad mediante asociaciones no ligadas a estructuras gubernamentales. Las asociaciones de vecinos, culturales, AMYAPAs (Asociaciones de Madres y Algunos Padres), sindicatos, etc, generarían un contrapoder en sus respectivos ámbitos ejerciendo de contrapeso a posibles actitudes autoritarias por parte del poder político.

frasemksoc1Pero claro, al ser Spain tan different y traída la cosa como novedad por dos personajes estrechamente ligados al poder económico en aquel annus horribilis para el PSOE que fue 1993, pues la cosa cambiaba. Ya no entraban en esa sociedad civil tan pura y vaporosa los sindicatos, siempre sospechosos de actuar a sueldo de los malos. Cada asociación vecinal que planteaba una protesta era diseccionada cual batracio en busca del “gen rojo” y como tal, criminalizada. Así, muchos se dieron cuenta de que esta posibilidad que la ciudadanía tenía para incidir en las políticas de un estado democrático era otra vía fallida, una más, pues al final no era sino otra manera de desvestir un santo para vestir a otro. O mejor dicho, forrarlo de billetes, pues ya sabemos todos cómo se organizaron ciertas oenegés y fundaciones.

El pasado 3 de junio, parte de esa “sociedad civil” se manifestó en Pamplona por su bandera. Como tales se presentaban: Tres ciudadanos sin cargos políticos que manifiestan una preocupación más o menos legítima, más o menos alambicada, pero que tienen derecho a tener. Como los galos cuando pensaban que les podía caer el cielo encima. Hasta ahí, nada grave, nada raro. Sin embargo, por el camino empezamos a confirmar lo que era ya sospecha, y es que UPN es quien realmente está organizando este tipo de movilizaciones.

Que yo sepa, UPN es un partido legal y tiene derecho a convocar lo que le venga en gana mientras no se pongan la máscara de gas de Lilian Tintori. No se entiende que quieran camuflarse tras organizaciones más o menos instrumentales o de personajes con cierta audiencia entre la derecha postfranquista que van a su bola. ¿O sí se entiende? Tras la pancarta que llevaban varios niños se podía ver a todo el músculo militante de los regionalistas y alguna vieja gloria. Las rojigualdas ondeaban, y el escenario en el final del recorrido no podía ser más upenero: banderón y jotas de blanco y rojo. Probad a ver la foto en blanco y negro y sacad conclusiones. Somos UPN pero no queremos parecer la mujer del César.

frasemksoc2Si a eso sumamos las recomendaciones de los convocantes sobre “otras banderas”, la edad media de los participantes o las declaraciones contra el cuatripartito, la imagen de fondo nos queda bien clarita. Bueno, si obviamos lo de la txistorra. Con una botella de coñac le habrá quedado más gráfico.

Lo mejor sería que la próxima vez (la habrá, ni  lo dudéis), la manifa se convocase con el nombre “Los de Toda la Vida”. UPN no aparece en ningún lado y así nos entendemos todos.

 Y mientras se siga poniendo en duda el derecho a existir y actuar en sociedad a partidos, sindicatos, asociaciones y al mismísimo Parlamento, mal vamos.

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