Luis Sabalza se queda solo y será el presidente de Osasuna en el Centenario del club en el año 2020

La Junta Electoral rechaza las alegaciones de Víctor Alvarez y Juan Ramón Lafón y considera que ambos casos han presentado el preaval que exigen los Estatutos

Luis Sabalza será el presidente del Centenario del Club Atlético Osasuna, sueño que hizo público en el momento de anunciar su deseo de presentarse a la reelección. De hecho, su segundo mandato se prolongará hasta noviembre de 2021 después de que esta tarde haya sido proclamado como tal por la Junta Electoral. Proclamación que ha sido consecuencia de la desestimación de las alegaciones presentadas por los dos aspirantes, Víctor Álvarez y Juan Ramón Lafón, a concurrir en unas elecciones que, convocadas para el próximo domingo 19 de noviembre, no tendrán finalmente lugar al no existir más que un único candidato oficial.

Tanto Alvarez como Lafón no han conseguido acreditar ante la Junta Electoral la solvencia necesaria con un preaval ajustado los requisitos exigidos en los artículos 26 y 31 de los estatutos del club. Requisitos que, con el objetivo de evitar sanciones por posteriores defectos de forma o retraso en su depósito en la Liga de Fútbol Profesional, trasladan al proceso de proclamación de candidaturas a la presidencia de Osasuna los que éste organismo exige a los clubes para su inscripción.

Sabalza estaba exento de presentar un preaval económico para cubrir el 15 por cierto del actual presupuesto del club y sólo precisaba para ser proclamado como tal candidato el respaldo de 513 socios, presentó el pasado 3 de noviembre 1.520 firmas. Lo hizo, por cierto, después de que en marzo, hace ocho meses, proclamara de forma solemne que no podía seguir al frente del club porque estaba “harto” .

La ‘Cláusula Sabalza’

En su respuesta a las alegaciones de Juan Ramón Lafón, la Junta Electoral justifica su decisión en la vigencia y legalidad de los estatutos sociales del club así como su falta de competencia para dejar en suspenso su aplicación, en alusión a la petición de ‘Somos 15.910’ para que se diera por válida la inscripción en el Banco de Inglaterra de la entidad que emitió su preaval.

La Junta Electoral recuerda que los estatutos de Osasuna exigen lo que también exige la LFP, que la entidad emisora de la documentación esté registrada en el Banco de España. Requisito que, por cierto, no es desconocido por Lafón.

Como miembro de la Junta directiva de Luis Sabalza vio como la LFP rechazaba el primer aval que presentaron tras tomar posesión de sus cargos en 2014. No sería hasta junio de 2015, y después de problemas personales de alguno de los miembros de la Junta y el estallido del ‘Caso Vizcay‘, cuando Sabalza depositaba el aval definitivo después, recordemos, de una sanción de 30.000 euros al club por el retraso en cumplir con una obligación.

Ese precedente, que pudo haber conducido al club a Segunda división B después de evitar el descenso en Sabadell, llevó a la reforma de los estatutos para incluir en los articulos 26 y 31 la ‘Cláusula Sabalza’.

En el caso de Víctor Álvarez, y una vez realizadas las consultas con la entidad bancaria que respaldaba la documentación económica que presentó, la Junta Electoral considera que no reúne las características del preaval exigido en los estatutos para cubrir el 15 por ciento del presupuesto actual del club y equivalente a 4,25 millones de euros y en concreto, señala, no se trata de un documento que “automáticamente” pueda convertirse en que exige la LFP.

 

 

 

Acuerdos de la Junta Electoral

La Junta Electoral, en la reunión celebrada en Pamplona el día 13 de noviembre de 2017, ha adoptado los siguientes acuerdos:

PRIMERO: IMPUGNACIÓN FORMULADA POR LA CANDIDARTURA DE D. VÍCTOR ÁLVAREZ ERVITI.

La Junta Electoral, una vez examinado el escrito de impugnaciones presentadas y atendiendo el informe jurídico suscrito por los abogados D. Fernando Isasi y D. Eugenio Salinas, ha acordado INADMITIR el escrito presentado por D. Víctor Álvarez Erviti por los siguientes motivos:

Primero.- Es cierto que en la web del Banco de España, en la pestaña de “Glosario” se define el pre-aval como “documento expedido por una entidad financiera, que sin constituir un compromiso en firme,  expresa una disposición favorable a otorgar un aval definitivo al interesado”, pero también lo es que en la misma web, en la pestaña de “Productos Bancarios” se define pre-aval como aquel “documento en el que la entidad hace constar su disposición favorable o bien sucompromiso en firme a concederle un aval”, por lo que, en definitiva, hay que estar al caso concreto (examen de los Estatutos y del documento bancario presentado) para determinar si nos encontramos ante un documento que  cumple o no  los requisitos exigidos estatutariamente para ser admitido.

Como ya se exponía en uno de los informes de los letrados que asesoró a esta Junta Electoral, el concepto de pre-aval no viene regulado en ningún texto legal, sin que, en cualquier caso,  la definición recogida en el glosario de la web del Banco de España a la que se refiere el impugnante despliegue efectos más allá de los meramente divulgativos, que no jurídicos.

Segundo.- Además e independientemente de la discrepancia que pueda surgir acerca de la denominación del documento examinado, que resulta ahora intranscendente, lo realmente relevante fue y es examinar si el documento presentado por el candidato cumple lo ordenado en el art. 26 y 31 de los Estatutos; y es lo cierto que del citado documento no se desprende ni se hace constar que “dicho aval se convertirá automáticamente en aval definitivo en el caso de que dentro del procedimiento electoral en curso resultase elegida dicha candidatura Presidente y junta Directiva del C. A. Osasuna y una vez el candidato a presidente del C. A. Osasuna tome posesión del cargo”.

También el documento del BBVA,  además de condicional (“concedería”), somete la concesión del aval  al cumplimiento de “las validaciones correspondientes que exige BBVA” (párrafo primero) y a “que sea recibido en favor del BBVA una carta de Crédito Stand By por la cantidad de 4.250.000 de euros” (párrafo segundo), circunstancias no previstas en los Estatutos, que únicamente prevén dos únicas condiciones para el documento de garantía que debe entregarse se convierta automáticamente en aval definitivo: “ser elegido Presidente y tomar posesión del cargo”, por lo que el documento presentado por el candidato resulta inhábil para poder ser admitido, al carecer del compromiso, del contenido y del carácter “automático” que exigen los Estatutos.

Tercero.- En cuanto al escrito de aclaraciones remitido por el apoderado de la oficina de BBVA de Miranda de Ebro, del mismo tampoco se desprende que el documento presentado por la entidad bancaria se ajuste a los requisitos establecidos en los arts. 26 en relación con el art. 31 de los estatutos.

Basta señalar que el mismo BBVA en su web define los pre-avales como aquellos documentos “por los que el banco contrae el compromiso de otorgar aval definitivo a la persona o entidad que lo solicite y a favor del beneficiario de la garantía, siempre que se cumplan las condiciones establecidas en dicho compromiso, que no dependerán en ningún caso de la voluntad del banco”, mientras que el documento presentado por la entidad bancaria precisamente establece lo contrario, condicionando la expedición del aval a “que se pasen las validaciones correspondientes que exige BBVA”, sin que se concreten en qué consisten ni se objetiven éstas, por lo que, en último término dependiendo de la exclusiva voluntad del Banco, el documento presentado por el candidato  no se ajusta en este extremo a lo estatutariamente establecido .

A mayor abundamiento, el propio informe aclaratorio aportado con la reclamación ratifica que el documento presentado en su día no cumple los requisitos ya que, literalmente se afirma, es “un documento que expresa la disposición favorable a estudiar la aprobación del riesgo y, en su caso, otorgamiento de un aval bancario de manera automática y definitiva”.

Cuarto.- Por último, en cuanto a las dudas que plantea el recurrente sobre el informe del letrado Eugenio Salinas cuando señala que “la redacción de los Estatutos quizá no sea la más acertada, puesto que más que un pre-aval, lo que en el fondo se está exigiendo es un aval sometido a condición suspensiva”, las mismas son irrelevantes para la inadmisión del pre-aval presentado por el candidato, ya que lo que no ofrece duda es que los Estatutos exigen que el documento presentado por el candidato contenga una obligación irrevocable por parte de la entidad financiera (independientemente de si ésta debe concretarse en un simple compromiso de avalar, o en un aval condicionado), y en el documento expedido por la oficina de BBVA de Miranda de Ebro la entidad, no se obliga absolutamente a nada, por lo que no podemos sino ratificar nuestra decisión de que se trata de una simple carta de intenciones que no cumple con las exigencias del artículo 26 de los Estatutos.

SEGUNDO: IMPUGNACIÓN FORMULADA POR LA CANDIDATURA “SOMOS 15.910” DE D. JUAN RAMÓN LAFÓN MARTORELL.

La Junta Electoral, una vez examinado el escrito de impugnaciones presentadas y atendiendo el informe jurídico suscrito por los abogados D. Fernando Isasi y D. Eugenio Salinas, ha acordado INADMITIR el escrito presentado por D. Juan Ramón Lafón Martorell por los siguientes motivos:

Primero.- La Junta Electoral no es competente ni para anular ni para dejar sin efecto la aplicación de los Estatutos del Club Atlético Osasuna, como pretende el recurrente, más bien todo lo contrario,  está obligado a aplicarlos de conformidad con el artículo 31.6 en relación con el art 42 c), en el que se establece como funciones propias de la Junta Directiva “aplicar las disposiciones de los Estatutos y resolver las dudas que se produzcan en su aplicación”.

Segundo.- Los Estatutos del C.A. Osasuna se encuentran debidamente inscritos en el Registro de Entidades Deportivas de Navarra, siendo de aplicación, por lo tanto, lo dispuesto en el artículo 5.1 del Real Decreto 949/2015 de 23 de octubre por el que se aprueba el Reglamento del Registro de Asociaciones según el cual “el contenido del Registro se presume exacto y válido. Los asientos producirán sus efectos mientras no se anote la resolución judicial o administrativa que declare su inexactitud o nulidad”.

Por tanto, los arts. 26 y 31 de los Estatutos sociales son plenamente válidos y de obligado cumplimiento, produciendo todos sus efectos, por aplicación del principio de legalidad proclamado en el art. 9.3 de la Constitución, sin que por ello se infrinja  el artículo 22 del mismo texto legal, como entiende el impugnante.

Tercero.- La Ley de Deporte no regula ni establece los requisitos para poder ser  candidato a Presidente de un Club Deportivo, correspondiendo a cada Club la fijación estatutaria de los mismos, no existiendo, en consecuencia, contradicción alguna con  las exigencias que puedan exigirse en la Ley del Deporte, por lo que la invocación que hace el recurrente de este texto legal en este extremo es irrelevante.

Cuarto.- Por otro lado, el requisito exigido por los Estatutos de tener que presentar un pre-aval expedido por una entidad financiera registrada en el Registro del Banco de España viene motivado porque la Liga de Fútbol Profesional, en último término depositaria del aval definitivo, exige expresamente que el aval sea “emitido por alguno de los Bancos, Cajas de Ahorro, o entidad de crédito registrada en el Registro de Entidades del Banco de España, autorizado para operar en España”, como queda corroborado por la comunicación efectuada a esta Junta Electoral el pasado 2 de noviembre, y que adjuntamos al presente escrito.

Quinto.- Ni el derecho comunitario ni el derecho nacional ordenan de forma imperativa a una entidad privada, como es una Asociación Deportiva, el tener que aceptar un aval emitido por una entidad extranjera no registrada en el Registro de Entidades del Banco de España, como entiende el recurrente, cuando los Estatutos regulan esta cuestión de forma taxativa, siendo éstos los competentes para regular “los requisitos para la presentación de candidaturas” (artículo 12  del Decreto Foral 80/2003 de Entidades Deportivas de Navarra).

Sexto.- Sin perjuicio de lo anterior y a mayor abundamiento, si bien es cierto que en el  acuerdo de la Junta Electoral inadmitiendo la candidatura de D. Juan Ramón Lafón Martorell no se explicitaban los restantes motivos de inadmisión expuestos en los informes jurídicos de los letrados Fernando Isasi y Eugenio Salinas, no es porque no concurrieran, sino porque la existencia del primer motivo de inadmisión  hacía innecesario hacer mención en el acuerdo a los demás, aunque de cualquier manera, de la resolución y de los informes se dio traslado al recurrente, sin que, en consecuencia, se le haya causado indefensión ninguna.

Séptimo.- En definitiva esta junta electoral se ha limitado a aplicar los estatutos como así estaba obligada.

TERCERO: Notificar el siguiente acuerdo a las Candidaturas de D. VICTOR ÁLVAREZ ERVITI, D. JUAN RAMÓN LAFÓN MARTORELL y D. LUIS SABALZA IRIARTE.

CUARTO: Como consecuencia de lo expuesto anteriormente, la JUNTA ELECTORAL proclama como único candidato y por lo tanto PRESIDENTE del Club Atlético Osasuna a D. LUIS SABALZA IRIARTE.

Con esto la Junta Electoral, sus finaliza sus funciones de las que fueron encomendadas por SORTEO en la Asamblea Extraordinario del día 1 de octubre de 2017.

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