Oriente Medio o cuando todo es susceptible de empeorar

Firma: Cierzo Bardenero Si el año 2017 fue convulso en Oriente Medio, a tenor de lo ocurrido estos últimos días hacen suponer que el 2018 que entra no le...
Iran ha comenzado el año con fuertes protestas.
Iran ha comenzado el año con fuertes protestas.

Firma: Cierzo Bardenero

Si el año 2017 fue convulso en Oriente Medio, a tenor de lo ocurrido estos últimos días hacen suponer que el 2018 que entra no le ira a la zaga y que, incluso, sea una año más agitado que el anterior en lo referente a protestas sociales, conflictos internacionales y terrorismo.

Este 2018 ha comenzado con la población en las calles protestando por el deterioro de las condiciones de vida y la corrupción tanto en la Región Autónoma Kurda de Iraq como en la República Islámica de Irán y pidiendo la caída del primer ministro Benjamín Netanyahu en Israel por los recurrentes casos de corrupción en los que suele estar implicado durante sus mandatos.

Pese a que son cíclicas las protestas por la corrupción a nivel regional y federal, esta vez Bagdad parece que han cerrado el año de forma tranquila, pudiendo permitirse el lujo de sugerir una intervención en el Kurdistán para restablecer un orden público momentáneamente perdido tras la represión de las manifestaciones públicas por el cobro de las nóminas.

Otro escenario de conflicto regional reside en Riad y desde allí es foco irradiador de inestabilidad en sus países vecinos, ya que a la sangrienta intervención militar decidida por Mohammed bin Salman que ha causado decenas de miles de muertos en Yemen hay que añadir la reedición del bloqueo y amenaza de invasión de su antigua aliada Qatar.

No contento con eso, y siempre oyendo los consejos de su mentor, el emir de Abu Dabi, el príncipe heredero saudí fue sospechoso de un acto hostil hacia el Líbano con la supuesta retención de su primer ministro Saad Hariri a fin de provocar una crisis política en el país del Cedro.

Sospechoso de estar junto a Israel y Estados Unidos en el intento de secuestro de las protestas que tienen lugar por las ciudades de Irán, a Mohammed bin Salman se le relacionó la última semana de diciembre con un episodio oscuro de la vecina Jordania que acabó con la salida de la cúpula del ejercito de dos hermanos y un primo del monarca hachemita.

A consecuencia de esta política agresiva saudí para con sus vecinos, Yemen está sumida en un drama humanitario y con la única persona que hubiese podido sumar piezas que acercasen el fin de conflicto muerto en las calles y con el control del norte del país firmemente en manos de los huthis lo que augura una prolongación del conflicto.

Los recelos, o cuando no franca hostilidad de Qatar hacia Riad y su agresiva política internacional, han generado una carrera de inversiones en el Sahel ya que al intento de controlar la fuerza militar creada en la zona para combatir el yihadismo por parte de Arabia y Emiratos Árabes Unidos, Doha ha respondido con grandes inversiones económicas para el desarrollo de proyectos gubernamentales en esos países africanos.

 Mientras tanto Egipto, que hasta hace poco era un fiel aliado de Riad, empieza a diversificar sus aliados para no verse abocado a ser comparsa de las diferentes aventuras militares saudíes en la región y más cuando esos soldados son necesarios en combatir la amenaza de diferentes grupos yihadistas que están causando estragos en regiones como el Sinai.

En contraposición al panorama general en la región, Siria parece que ya encarrila la recta final de una sangrienta guerra de prácticamente siete años de duración, centenares de miles de muertos y millones de refugiados lo que puede permitir al gobierno centrar recursos en mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos y licenciar a miles de soldados que llevan  años de servicio.

Líbano, pese al intento desestabilizador por parte de Riad, parece que sigue adelante con un gobierno, puede que incluso con un gobierno más cohesionado, ya que tras una negociación a diferentes bandas de nuevas líneas rojas han motivado que Hariri retirase su renuncia al cargo para continuar en el cargo hasta el final de su mandato.

Contemplando el escenario político de Oriente Medio parece que la situación continúa emporando y pese a que unos países están saliendo del abismo al que otros les han o quieren empujar, sin duda es más amplia la lista de países que encaran 2018 en peor situación que 2017.

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