Osasuna también deja escapar al Lugo y El Sadar acaba pidiendo la cabeza de Diego Martínez (1-1)

Los rojos se ponen por delante con un gol de Unai pero vuelven a ser incapaces de ganar un partido contra un rival que no se jugaba nada
OSASUNA LUGO Unai celebra su gol

La paciencia, esa que parecía infinita, tenía un límite. Y el límite apareció. No es la primera vez que a Osasuna esta temporada la grada le recuerda que su nivel de exigencia es mínimo, pero que existe. Ni la segunda. Lo que sí ha sido la primera vez es para Diego Martínez. Y el técnico debería saber que frente al Lugo ha puesto el sello a su pasaporte y que lo siguiente será coger la puerta y cerrar por fuera…

Captura de pantalla 2018-04-29 a las 0.13.34

Quien decidió censurar la libertad de expresión de la parte más reivindicativa de El Sadar le ha hecho un flaco favor al palco y desconectó, también, la megafonía que ha servido para ahogar la censura futbolística al juego del equipo. Ello ha permitido calibrar en su justa medida el punto de hartazgo de los que han decidido que ya vale de silencio que, además, desde ya saben que son una mayoría…

La rimbombante declaración del presidente Luis Sabalza, ratificando al técnico porque no queda otro remedio a estas alturas, tras una reunión de urgencia nada más acabar el partido, cónclave al que fue llamado el segundo responsable en la cadena de toma de decisiones del club, Braulio Vázquez, es solo una patada adelante con el propósito de sortear los dos partidos que aún debe jugar Osasuna en Pamplona.

180 minutos en los que, a la vista de la propuesta del técnico y el miedo cerval que atenaza a sus jugadores no cabe esperar nada que no sea lo que ya se ha visto que, en resumen, son 6 victorias en 19 partidos, 9 empates y cuatro derrotas con 24 goles a favor y 21 en contra. Balance en casa de equipo que pelea por eludir el descenso a Segunda B. De hecho, es el sexto peor registro de la Segunda división…

Todo lo anterior convierte el análisis del juego en un ejercicio de melancolía. Dan igual los cambios de sistema, el relevo de jugadores, el banquillazo para titulares sin recambio -léase Lucas Torró-, la orden de una presión alta sin pies ni cabeza, y hasta el gol a favor para ponerse por delante en el marcador…

Y todo eso da igual, porque al final lo que queda es la misma sensación, jornada tras jornada. Sensación que es la de un equipo carente de personalidad, falto de estilo y, sobre todo, incapaz de gestionar sus recursos para ponerlos al servicio del objetivo. Por no hacer, no es capaz ni de hacer buena en un momento clave de la temporada la única faceta del que su entrenador puede, y lo hace de forma recurrente, presumir: la seguridad defensiva.

El caso es que, alguien que viera los partidos de Osasuna, da igual cuál de ellos, y desconociera para qué fue diseñado el equipo debería preguntar para qué está jugando, a qué aspira… Y también, ese mismo extraterrestre, alucinaría cuando alguien le asegurara que en esa plantilla forman, decían, tres de los mejores delanteros de la categoría…

Ficha del partido

Osasuna (1): Sergio; Javier Flaño (Kike Barja, m.81), Unai, Oier, Lillo; Lucas Torró, Fran Mérida; Rober Ibáñez (Quique, m.70), Borja Lasso, Roberto Torres; y Xisco (David, m.81).

Lugo (1): Juan Carlos; Álvaro Lemos, Josete Malagón, Pita, José Carlos, Kravets; Sergio Gil, Seoane, Azeez (Campillo, m.67); Jaime (Fede Vico, m.67) y Escriche (Cristian Herrera, m.76).
Goles:
1-0, m.55: Unai García.
1-1, m.77: Cristian Herrera.
Árbitro: Sagués Oscoz (Comité Vasco). Ha mostrado tarjeta amarilla a Fran Mérida (5) y Javier Flaño. Por el Lugo ha sancionado a Kravets y Pita.
Incidencias: 12.087 espectadores en El Sadar, donde se quedaron vacíos 6.288 asientos. Se ha cubierto el 65,78% del aforo, por debajo de la media de esta temporada.

Secciones
#OrainOsasuna#OrainPortada

Relacionado con