Pajak regresa a la personalidad de Walter Benjamin con la segunda entrega de ‘Manifiesto incierto’ (Un artículo de Jon Spinaro)

Firma: Jon Spinaro A Frédéric Pajak lo descubrimos muchos con su trabajo La inmensa soledad (Errata Naturae), una obra publicada en España en 2015 y que giraba en torno...
manifiesto incierto

Firma: Jon Spinaro

A Frédéric Pajak lo descubrimos muchos con su trabajo La inmensa soledad (Errata Naturae), una obra publicada en España en 2015 y que giraba en torno a dos figuras míticas de la cultura contemporánea: Friedrich Nietzsche y Cesare Pavese. Se trataba de una obra a caballo entre la narrativa, la filosofía y la novela gráfica, y para muchos suponía que el autor francés se convirtiera en pionero en un nuevo género el «ensayo gráfico». Este mencionado trabajo le sirvió para alzarse con el Premio Médicis de ensayo en 2014, el primero de esta disciplina que se concede en Francia a una obra gráfica. El año pasado, Pajak regresaba con un apasionante libro en el mismo estilo creativo protagonizado por Walter Benjamin y que llevaba por título Manifiesto incierto, del cual se han publicado ya seis tomos en Francia y que ahora ve como aquí aparece su segundo tomo, bajo el sutítulo Nadja, André Breton y Walter Benjamin bajo el cielo de París.

En su trabajo nos ofrece una novela gráfica a mitad de camino entre la narración y la reflexión sobre la apasionante vida del filósofo Walter Benjamin en París, alejado de su estancia en Ibiza y antes de la llegada del nazismo, con todo el horror que supuso y que pudimos ver en la primera obra de la serie.

En esta segunda entrega se evoca las sombras de la ciudad, el tiempo previo a la Segunda Guerra Mundial y también la actualidad, el asesinato y la destrucción de París, ese París que ya no existe y ese París que, sin embargo, reclama sangre y cuenta muertos en cada calle en honor a la poesía y a la historia. Es el París de Benjamin y de Pajak, y sus gentes, esos parisinos cuyo mal carácter no digiera bien el filósofo y que ha sido tomado por los provincianos que subieron a la capital para ganarse la vida en oficinas o comercios. Sin olvidar a las parisinas, más complejas , más misteriosas y menos comunes.

En un tono de melancolía y jugando también con la ironía, el autor crea un relato desbordante de sensibilidad de ese París de entreguerras pasando la historia también por Venecia y Berlín y centrándose en una serie de personajes que irán desfilando por sus páginas. Estamos en  1926, Walter Benjamin se enamora de la capital, pero se encierra con la soledad, lo que no le impide emprender el trabajo de su vida como escritor. Es un escritor poco conocido, algo que acepta porque cree que es su destino, una fatalidad que provisionalmente no le resulta del todo desagradable.

manifiesto incierto

Y también está André Breton y su relación con Nadja, con la que vive un romance que durará diez días y que terminará mal, especialmente para ella. La conoce en la terraza de un café y durante ese corto periodo de tiempo pasarán del deseo al abrazo y del abrazo al abandono.

Todo ello salpicado por 150 ilustraciones magníficas, con una tremenda potencia gráfica a tinta china en blanco y negro, en un formato fascinante y a la vez maravilloso por parte de este dibujante filósofo que muestra su pensamiento tanto con palabras como con imágenes, combinando de este modo sus reflexiones en un discurso magistral, lúcido y entretenido. Con todo, dibujo y texto, logra crear un recuerdo de la vida de Walter Benjamin que se aleja de las biografías al uso.

En esta nueva obra,  Frédérik Pajak vuelve a atraparnos magistralmente con esa aparente sencillez con la que nos narra pensamientos muy profundos y que fueron el hilo de los protagonistas de la historia. Aguardaremos la tercera entrega.

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