¿Pueden los trabajadores llevar a Le Pen al Elíseo? (Un artículo de Cierzo Bardenero)

"Melenchon, que hasta hace unas semanas competía con Hamon por la preeminencia de la izquierda, está incrementando su intención de voto encuesta tras encuesta"
Intención de voto de la clase obrera en la primera vuelta de las presidenciales.
Intención de voto de la clase obrera en la primera vuelta de las presidenciales.

Firma: Cierzo Bardenero

La campaña avanza sin pausa en Francia y ya estamos a 18 días de que se celebre la primera vuelta de las presidenciales. Los candidatos recorren el país para atraer el voto del electorado y cuando no, asisten a debates como el que tuvo lugar este martes en la televisión francesa en el que intervinieron los once candidatos en liza.

El debate transcurrió dentro de los esperado, esto es, los dos candidatos con más posibilidades de pasar a segunda vuelta defendiéndose de los ataques del resto, Fillon manteniendo el tipo esperando dar la campanada a finales de mes, Melenchon y Hamon luchando por mostrarse como el candidato del voto útil de la izquierda y el resto aprovechando la oportunidad para dar a conocer sus proyectos políticos.

En el debate empezaron a trazarse las líneas sobre las que transcurrirá la campaña de la segunda vuelta, en un previsible enfrentamiento entre Marine Le Pen y Enmanuel Macron, centrándose el debate en tres puntos fuertes: economía, seguridad y relaciones internacionales.

En el mismo vimos repetirse las acusaciones del primer debate pero amplificados; a Fillon le echaron en cara sus escándalos económicos, a Macron sus relaciones con las finanzas internacionales y en especial su trabajo en la Banca Rothschild y a Le Pen el seguir los postulados de su padre solo que con un lenguaje dulcificado para engañar a posibles votantes.

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En el espacio que va de un debate a otro, poca cosa han variado respecto a la candidata frentista, ella sigue con su discurso proteccionista y anti UE que está atrayendo gran cantidad de voto que se define de clase obrera, con guarismos similares al de la suma de Hamon, Melenchon y Macron juntos en este sector de voto.

Un incremento de voto en un electorado clave que permite a Le Pen presentar batalla en la segunda vuelta de las presidenciales, a diferencia de su padre que con un apoyo limitado entre la clase obrera simplemente podía soñar colarse en segunda ronda, donde sacó unos resultados paupérrimos.

Este discurso, a la postre, es el armazón de la campaña de Le Pen para la segunda vuelta y así ser competitiva contra Macron, contraponiendo Francia con la Unión Europea y un proyecto de nacionalismo económico contra otro liberal, atrayéndose un voto que teóricamente debería fluir al candidato social liberal en la segunda vuelta.

Macron, por su parte, se mantiene en torno a 24-25%, de intención de voto, pero sabe que no puede bajar el pistón ya que la fidelidad de sus votantes es muy baja y la gente que acude a sus mítines se queja de la vacuidad de sus discurso al intentar contentar a todos que han acudido a él como único posible vencedor ante Le Pen.

Un error de última hora, un día flojo, un mal debate, podría indisponerle ante una parte del electorado de su candidatura atrapalotodo, en el que la indefinición sirve de pegamento para la amalgama formada por los seguidores de Bayrou y de rebotados de Los Republicanos y el  PSF.

En lo que respecta al candidato conservador, esta semana es la primera semana en la que no salta un escándalo económico que afecte a su candidatura. El que su intención de voto no parezca sufrir lo más mínimo los aciagos vaivenes de pasar por los tribunales hace sospechar que tenga un voto oculto que salga a relucir en un periodo más o menos amplio sin problemas con la justicia.

El candidato elegido por las bases del Partido Socialista, ha visto recientemente como el ex primer ministro Valls, con el que compitió por la candidatura del partido a las presidenciales, ofrecía su apoyo a Macron en vez de a él, lo que supone un humillante golpe a un Hamon que ve como la campaña cada vez se le hace más larga mientras se desinfla su intención de voto.

Si a Macron se le acerca el ala más moderada del PSF, Melenchon está viendo como sube su porcentaje de intención de voto debido al trasvase de votantes socialistas que consideran al candidato de Francia Insumisa como el voto útil de la izquierda francesa con posibilidades de meterse en segunda vuelta.

Esta doble fuga puede llevar a Hamon a obtener los peores resultados en décadas y dejar a un PSF en una posición de extrema debilidad ante las legislativas de junio pudiendo sufrir un segundo severo correctivo en el mismo año  al quedar los socialistas fuera en primera vuelta de numerosas circunscripciones en las que ahora tienen escaño.

Melenchon, que hasta hace unas semanas competía con Hamon por la preeminencia de la izquierda, está incrementando su intención de voto encuesta tras encuesta a costa de este, surgiendo la duda de si en 18 días podrá ser rival serio para Le Pen y Macron, de cara a pasar a la segunda vuelta.

Pese a que un intento de colaboración entre ambos fracasó hace semanas, el desplome socialista podría forzar una alianza de cara a estas elecciones y/o las legislativas evitando visualizar el más que previsible duro golpe socialista en las urnas, que pasaría de ocupar el Eliseo y ser mayoría en el legislativo a moverse por debajo del 10%.

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La otra opción, que pasa por que Hamon se retire en favor de  Melenchon, es poco posible a estas alturas pese a que la intención de voto conjunta de ambas candidaturas desde hace semanas se mueve por encima del 23%, lo que le haría competitiva frente a Macron y Le Pen de cara a pasar a segunda vuelta.

Lo que es cierto es que con la emergencia de En Marcha y el Frente Nacional, que les han arrebatado parte del electorado, tanto el Front de Gauche como sobre todo el PSF deberían replantearse su estrategia a futuro y buscar formas de colaboración entre ambas si quiere seguir influyendo en la política francesa.

Estamos ante un momento en el que lo que hace 15 días era un más que previsible resultado ahora no es una certeza inamovible, por lo que los candidatos deberán echar el resto en el próximo debate a celebrar en vísperas de la jornada electoral del 23 de abril para asegurarse su pase a segunda vuelta.

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