Salud prevé la reversión total de las cocinas hospitalarias para el 1 de junio con la creación de 100 puestos de trabajo

El consejero de Salud confirma que era el escenario en el que se estaba trabajando desde hace semanas
Cocinas del Complejo Hospitalario de Navarra | Foto. Navarra.es
Cocinas del Complejo Hospitalario de Navarra | Foto. Navarra.es

El departamento de Salud del Gobierno de Navarra prevé la reversión total al servicio público de las cocinas del Complejo Hospitalario de Navarra ante la posibilidad de que quede desierto el concurso para la adjudicación del contrato del servicio de emplatado, distribución y limpieza del servicio de alimentación de pacientes.

El plazo para recibir ofertas por parte de las empresas finalizó el pasado 9 de mayo a las 00.00 horas. Hasta este jueves, no se ha recibido ninguna oferta y únicamente podría llegar en el caso de que se hubiese presentado en otro registro.

El consejero de Salud, Fernando Domínguez, ha afirmado en rueda de prensa que “la reversión total es uno de los distintos escenarios que contemplaba el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea ante la posibilidad de que no hubiese ofertas y, de hecho, en él se lleva trabajando desde hace semanas”. La reversión total se materializaría el 1 de junio.

Ante esta eventualidad, el SNS ha iniciado las medidas oportunas que se concretarían a lo largo de los próximos días caso de confirmarse que el concurso quede desierto (contratación de personal, formación, adquisición de uniformes, o renting de frigorífico, entre otros), según ha informado el consejero en la rueda de prensa, en la que ha estado acompañado por el gerente del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, Óscar Moracho, por el gerente del Complejo Hospitalario de Navarra, Antonio Merino, y por el director de profesionales del SNS, Esteban Ruiz.

CIEN NUEVOS TRABAJADORES

La asunción con medios propios de las labores de emplatado, distribución y limpieza de las cocinas implicaría la contratación de alrededor de 100 nuevos trabajadores que, en su mayoría, en torno a 90, serían empleados de servicios múltiples y el resto, encargados, cocineros y conductores. Estos profesionales se sumarían a los 42 contratados para la elaboración de las comidas.

Se estima que las internalización de estas tareas conllevaría un coste anual aproximado de 3,3 millones de euros frente a los 2,8 millones de euros anuales previstos en el concurso.

Para la contratación de los nuevos trabajadores, el director de profesionales del SNS, Esteban Ruiz, ha explicado que el departamento acudirá a la lista de contratación del SNS en la categoría de empleados de servicios múltiples e “irá haciendo un llamamiento para cubrir las plazas que sean necesarias a fin de dotar de recursos al servicio que se va a prestar”.

Actualmente, el Gobierno no baraja la convocatoria de una oferta pública de empleo. “En este momento no podemos hablar de oposición porque estamos en un momento inicial de lanzamiento de una actividad. No existen las plazas vacantes para dotar todos estos puestos de trabajo. En el momento en el que se produjo la externalización del servicio las plazas desaparecieron y lo cierto es que en este momento el SNS no tiene cien plazas vacantes de empleados de servicios múltiples para dotar. ¿En el futuro habrá una oferta pública de empleo? Posiblemente”, ha señalado Esteban Ruiz.

Sobre la posible subrogación por parte de la Administración de los trabajadores que están en Mediterránea de Catering (empresa que actualmente presta el servicio antes de la reversión total), el consejero ha precisado que “la Administración, desde el punto de vista legal, no puede subrogar trabajadores de otras empresas, de tal manera que el futuro de los trabajadores dependerá de lo que decida la empresa”. “Sí que sabemos que algunos de los que actualmente están trabajando están apuntados en la lista de contratación de servicios múltiples y por tanto algunos de ellos sí que podrían seguir trabajando”, ha indicado.

El Gobierno ha explicado que la reversión de las cocinas del CHN tiene como principal objetivo “mejorar la calidad de la alimentación en este centro hospitalario como elemento esencial de apoyo en muchos procesos de recuperación de las personas hospitalizadas”.

En este sentido, según ha remarcado Domínguez, “las dietas alimentarias deben ser consideradas como parte integrante del plan terapéutico, ya que deben estar encaminadas a la curación, especialmente, en algunos tipos de procesos como postoperatorios, enfermedades endocrinas, enfermedades digestivas, diabetes, personas mayores, infancia, personas enfermas inmunodeprimidas o sometidas a tratamientos de quimioterapia y radioterapia”

Como ya se avanzó en su día, el sistema de cocina elegido es la “línea fría”, con excepciones para casos especiales. En el mismo se combinan la cocina tradicional con los actuales sistemas de conservación, en los que tras la elaboración del plato, éste se enfría rápidamente mediante abatidores de temperatura, manteniéndose en refrigeración hasta el momento del consumo, en el que se vuelve a calentar a través de regeneradores.

En cuanto al hecho de que ninguna empresa haya presentado oferta al concurso, Domínguez ha considerado que, a tenor de lo que les han transmitido diversas compañías, en la decisión de no presentarse no ha influido la variación de los pliegos incluyendo cláusulas sociales, sino el plazo por el que se sacaba la licitación. “Hemos tenido siempre en el horizonte la reversión total de las cocinas y por eso la licitación era hasta diciembre de 2017 con la posibilidad de prórroga durante tres años más y probablemente esto es lo que les ha retraído más”, ha indicado.

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