Torpedo vuelve con más años, más achaques y la misma mala leche (Un artículo de Jon Spinaro)

Firma: Jon Spinaro Han pasado dieciocho desde que Torpedo, uno de los personajes más emblemáticos y carismáticos del cómic español dijera adiós dejando a los lectores y seguidores huérfanos...
Torpedo

Firma: Jon Spinaro

Han pasado dieciocho desde que Torpedo, uno de los personajes más emblemáticos y carismáticos del cómic español dijera adiós dejando a los lectores y seguidores huérfanos de sus historias. Torpedo o Torpedo 1936 fue una magnífica serie de cómics con guión de Enrique Sánchez Abulí y dibujo de Jordi Bernet, que narraba las aventuras de un inmigrante italiano en Nueva York,  Luca Torelli, un tipo desalmado, asesino a sueldo y maltratador, y de su compañero Rascal, y cuyas andanzas se ambientaban en la época de la Gran Depresión. En 2014, Panini publicó primera vez en nuestro país un volumen integral recogía todas las historias de Torpedo 1936, recopilando la que quizás sea la mejor historieta de serie negra de las últimas tres décadas, que cosechó un éxito mundial desde sus inicios a ambos lados del charco.

Tres años después, la misma editorial recupera al personaje, que según se dice ha vuelto para quedarse, con una nueva historia que mantiene a Sánchez Abulí como guionista y con el argentino Eduardo Risso (Autor de 100 balas) como dibujante, y que lleva el encabezamiento de Torpedo 1972. La nueva historia lleva por título A propósito del Mar Muerto y, como bien se puede apreciar, han pasado ya unos años para sus personajes. Estamos a comienzos de los 70 y el paso del tiempo ha hecho mella en él gangster y en todo cuanto le rodea.

A primera vista lo que más llama la atención, obviamente, es la ausencia de Jordi Bernet en el dibujo. Han sido muchos años, muchas aventuras e infinidad de páginas dibujadas magistralmente por Bernet como para no notar su ausencia, pero hay que destacar el acierto a la hora de elegir a incorporación de Risso a esta nueva etapa. La  aportación del nuevo dibujante es digna de mención y ha conseguido mantener el estilo y la esencia del personaje así como su personalidad, con su propio estilo, el de un autor especializado en el género negro que lo borda magistralmente como ya pudimos ver en su anterior trabajo 100 Balas. La plantilla de la página cambia con respecto a la anterior, con estructuras de las viñetas menos rígidas, quedando atrás las clásicas seis viñetas por página, y pasamos del blanco y negro a un color con tintas planas.

En cuanto a la historia, Sánchez Abulí ha optado por in giro radical al ubicar al protagonista, junto a su inseparable Rascal, en otra época y con unos cuantos años más a sus espaldas. Estamos en 1972, seguimos en Nueva York pero las cosas han cambiado mucho. Ya no impera la ley seca, Nixon no pasa por sus mejores momentos y en el cine triunfa Marlon Brando con su interpretación de El Padrino, todo un guiño al mundo del hampa y la mafia en el que se desarrolla la aventura. Sánchez Abulí  crea una estupenda historia y sigue utilizando magistralmente los juegos de palabras y la ironía en unos diálogos que siguen manteniendo su humor y su frescura, marca de la casa.

Y que decir del personaje, en esta nueva etapa de su vida Torpedo ha menguado, se ha encogido, ya no tiene el porte, la presencia y la altura de cuando era joven. Ha ganado en experiencia, en años, en arrugas, hasta ha ganado kilos, pero ha perdido reflejos, musculatura, fuerza, vista… de hecho, en la primera escena lo encontramos en un parque dando de comer a las palomas. Lo que no ha perdido son los rasgos que marcan su identidad, una mala leche que no puede con ella, un gatillo fácil y una mano muy larga con las mujeres, a las que sigue tratando igual que siempre, o sea, fatal.

Y en es que en esta serie no hay lugar para lo políticamente correcto, no lo ha habido nunca y no lo iba a haber ahora, aunque sea algo que choca completamente con los tiempos que estamos viviendo.

 

Secciones
#OrainKultura

Relacionado con