Una enfermera del servicio de urgencias pediátricas del CHN idea un procedimiento para facilitar punciones en niños

Montse de Prada Pérez, enfermera de la Unidad de Urgencias de Pediatría del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), ha ideado un sistema para realizar punciones a los niños abrazados...
Enfermeras de Urgencias de Pediatría del CHN que realizan la técnica Deprada. De izquierda a derecha, Sofía Vega, Edurne Lecea, Ana Gadañón, Montse De Prada y Alba Moreno (falta Mayra Romeo).
Enfermeras de Urgencias de Pediatría del CHN que realizan la técnica Deprada. De izquierda a derecha, Sofía Vega, Edurne Lecea, Ana Gadañón, Montse De Prada y Alba Moreno (falta Mayra Romeo).

Montse de Prada Pérez, enfermera de la Unidad de Urgencias de Pediatría del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), ha ideado un sistema para realizar punciones a los niños abrazados a su madre o padre.

“Un día me llamaron unas compañeras porque no había manera de pinchar a un crío. Llegué a la consulta y el niño estaba en la camilla llorando desesperado, con la cara completamente enrojecida. Como se encontraba fuera de sí, propuse que le dejaran para que se tranquilizara. Se levantó de la camilla, se sentó a horcajadas sobre su madre, que estaba en una silla, y se abrazó a ella. Me fijé que dejaba los brazos por detrás de su madre, a ella le pedí que siguiera abrazándolo con fuerza, le cogí la mano y le pinché sobre la marcha”, explica Montse De Prada.

Desde entonces, seis enfermeras de la Unidad lo vienen aplicando a todo paciente pediátrico susceptible de que se le realice esta práctica. “Hasta ahora, teníamos que inmovilizar al niño en la camilla. Si se oponía, para pincharle era necesario que le sujetaran dos y, según la edad, hasta tres compañeras”, relatan Montse De Prada y sus compañeras Ana Gadañón Garriz, Edurne Lecea Malagón, Alba Moreno Barral, Mayra Romeo Arriola y Sofía Vega García.

Según estas profesionales, esta técnica “resulta efectiva para reducir el estrés del paciente pediátrico”. “Notan el pinchazo, pero al sentirse protegidos por su padre o madre, reaccionan con mucha más tranquilidad. Además, al conseguir que el niño apoye la cabeza en el hombro contrario al que estamos trabajando, el progenitor con su cabeza le impide que vea el procedimiento”, señalan.

Asimismo, han destacado las ventajas de esta técnica para los padres. “Además de que están más tranquilos porque su hijo no lo pasa tan mal, para nosotras resulta más fácil trabajar ya que, al situarte detrás del progenitor, no ve qué estás haciendo, pues presenciar un pinchazo a tu hijo siempre resulta duro”, explican.

Una vez transcurrido un año desde que se ideó este método, y después de que compañeras del laboratorio de extracciones pediátricas del Centro de Consultas Externas ‘Príncipe de Viana’ les hayan pedido que graben un vídeo para aprender a realizarlo, el siguiente paso que se plantean estas enfermeras de Urgencias de Pediatría es realizar un estudio que demuestre con datos las ventajas de la ‘técnica De Prada’. Igualmente, tienen previsto elaborar un protocolo que desarrolle la aplicación de esta práctica, ha destacado en un comunicado el Colegio Oficial de Enfermería de Navarra.

Por otro lado, dada la orientación del procedimiento a mejorar el bienestar del paciente, estas enfermeras consideran que puede encajar dentro de la Estrategia de Humanización del Sistema Sanitario Público de Navarra, puesta en marcha el pasado otoño.

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