Víctimas, paz y reconciliación

La asociación Solasbide-Pax Romana muestra su apoyo al acto de homenaje de mañana sábado en Pamplona
Pax-Rom

Firma; Solasbide-Pax Romana (*)

La asociación Solasbide-Pax Romana ha sido invitada por el Gobierno de Navarra al acto de reconocimiento de las víctimas de motivación política producidas por la acción violenta de grupos de extrema derecha o por parte de funcionarios públicos del día 18 de febrero de 2017. No se nos oculta que la celebración del acto resulta polémica y que nuestra asistencia también puede ser motivo de crítica. Nuestra asociación lleva tiempo comprometida en el tema de cómo lograr la paz en Navarra. El 28 de mayo de 2016 celebramos en el Seminario de Pamplona una jornada, abierta a diversos colectivos, de reflexión y debate bajo el título “Escuchándonos y dialogando para la paz aquí y ahora. Creer en las tareas de la paz”. Entre las conclusiones de aquel encuentro señalábamos la necesidad de trabajar la concordia, el recuerdo compartido y la reparación de las víctimas, la coexistencia de las distintas sensibilidades políticas, culturales, lingüísticas y religiosas, la confianza mutua, así como la de afianzar los procesos de reconciliación. Estamos convencidos de que hay que llegar a la convivencia pacífica a través del respeto mutuo, de la tolerancia a las opiniones diferentes, y al encuentro y al diálogo entre todos.

Tenemos razones suficientes para confiar en que la Dirección de Paz y Convivencia del Gobierno de Navarra tiene un interés honesto y genuino en la búsqueda de la paz y de la concordia. No queremos vernos involucrados en posicionamientos políticos, más o menos éticos, que tratan de configurar colectivos que se oponen a la convocatoria, ni confrontar con ellos. Como ya hemos dicho, nos gustaría contribuir a mejorar el diálogo entre las distintas opiniones y lograr la suficiente conciliación para llegar a una convivencia ciudadana feliz.

Sentimos, de corazón y profundamente, el dolor y el tremendo sufrimiento acaecido a lo largo de las últimas décadas por todas las conductas violentas recibidas por cualquier ser humano en nuestra comunidad. Es este talante de acercamiento y de diálogo el que nos lleva a acudir al acto del día 18. Nuestra presencia en dicho acto no quiere, en absoluto, ni justificar ni ocultar la violencia extrema ejercida por ETA en todos los años de su actividad. Nos sentimos muy cercanos a todas las víctimas de ETA y a sus familiares. Si no hemos acudido a otros actos en memoria de las víctimas de ETA es únicamente por no haber sido invitados o desconocer su celebración, en caso contrario hubiéramos participado gustosamente.

Del mismo modo, en absoluto pretendemos criminalizar a los cuerpos policiales. Reconocemos su papel fundamental en un Estado de derecho y nos apenan sus errores y excesos, cuando acaecen, sin hacerlos extensivos a la totalidad de sus miembros. De igual forma que tampoco generalizamos la corrupción de bastantes políticos a la totalidad de ellos, que velan por el bienestar general.

Como asociación cristiana que somos, nos reconocemos seguidores de Jesús de Nazaret y pretendemos mantener su tarea de manifestar la Buena Nueva del Amor, la Fraternidad y el Perdón. Relacionado con el tema que nos ocupa, no queremos ignorar uno de los últimos testimonios del Maestro, cuando en su tortura, en el terrible sufrimiento de su ejecución, se anticipó a todas las personas circundantes y, sin esperar siquiera al reconocimiento de las ofensas que le estaban infligiendo y al arrepentimiento de sus verdugos, solicitó para ellos su Perdón: “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen” (Lucas 23, 34). Preferimos, en cualquier caso, pecar de ingenuos, en el sentido original y etimológico del término (candidez, falta de malicia, sin doblez, noble, generoso) que adolecer de una temerosidad defensiva y paralizante. Con nuestra presencia en el acto del día 18 y con estas líneas queremos apostar por el reconocimiento de todas las víctimas de la violencia, por la paz y por la reconciliación. Como escribíamos hace unos meses tras la jornada que hemos aludido, no nos podemos resignar ni hemos de renunciar a ser agentes activos en las tareas de la paz.

*- Vicente Madoz, Conchi Arratibel, Guillermo Mugica, Miguel Izu, Mertxe Berasategui y Mikel Aramburu

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