VÍDEO | El extraño caso del torpe espía que grababa desde la Diputación (Por Basilio Lakort)

Firma: Basilio Lakort La manifestación-marcha-fiesta-perfomance del pasado 3 de junio en Pamplona contra el Gobierno de Navarra ha tenido un epílogo muy acorde con todo su desarrollo desde ese...
Manifa

Firma: Basilio Lakort

La manifestación-marcha-fiesta-perfomance del pasado 3 de junio en Pamplona contra el Gobierno de Navarra ha tenido un epílogo muy acorde con todo su desarrollo desde ese inicio alegre y combativo en el que la sociedad civil de forma espontánea, libre y sin ataduras a partido alguno convocase el acto en donde, fuera de Navarra y a excepción de La Razón, el protagonismo se lo llevó una mujer que se fustigaba con una muy foral chistorra, que nada tiene que ver con la longaniza o la birica, como es sabido; el epílogo de Mortadelo y Filemón, superagentes de la TIA.

Todo comenzó como suelen comenzar estas pseudo historias de post verdad y bulos mil veces repetidos que pretenden convertirse en realidad, no por su veracidad sino por su cansina insistencia. Un medio de comunicación afín a los convocantes, más bien a los que se sumaron casi antes que la propios convocantes, lanza el conspiranoico bulo de que el Gobierno del Cambio ha metido ‘espías’ desde el palacio de Diputación para grabar a los 15.000 asistentes (30.000 según el PP de Navarra, algo que no hay que tenerles muy en cuenta conocidos los problemas que arrastran los populares en materia de contabilidad y, especialmente, de doble contabilidad).

A continuación, uno de los partidos que sigue al dictado las consignas de determinados medios, nunca sabremos si fue antes el huevo o la gallina, pone el grito en el cielo ante esta práctica bolivariana y solicita la comparencia de la consejera encargada del asunto para que de urgentes explicaciones ante la deriva venezolana que está tomando nuestra querida y maltratada Navarra, en vez de preguntar a policías forales afines a ellos. Pasan por alto que durante el recorrido hay media docena de cámaras en las calles controladas por la pérfida alianza abertzale-comunista-proetarra-bolivariana, colocadas por cierto en la gloriosa época de la libertad.

Como Pamplona es Pamplona y no Manhattan, se supone que algún policía foral afín a la derecha navarra, que los hay como es lógico, pone en conocimiento de quienes han solicitado la comparecencia para poner en evidencia que Maduro ha venido a Navarra para quedarse, que él que grababa era un miembro de la policía foral, encargado de velar por la seguridad de autoridades (en donde, lógicamente, se incluyen a las exautoridades) y en concreto a los expresidentes Miguel Sanz, Jaime Ignacio del Burgo y Yolanda Barcina.

Ante el evidente patinazo de el último de los bulos y relato construído de post-verdad, el solicitante solicita la anulación de la comparecencia pero la comparecencia se produce a pesar de todo a cargo de la consejera Ana Ollo. ¿Se retracta la derecha de su bíblica metedura de pata? No, la derecha no se retracta. El Pisuerga pasa por Valladolid y la derecha nunca retrocede. El representante de UPN dice que la retirada es un acto de honestidad y la popular Ana Beltrán, accionista de una bodega familiar que adeuda casi 700.000 euros al fondo común de los navarros, va màs allá, en su línea habitual, y pone en duda la profesionalidad de la Policía Foral y de que su verdadero cometido fuera su verdadero cometido, aunque este estuviera recogido en un informe oficial.

Adentro vídeo:

 

 

Secciones
#OrainPolítica#OrainPortada

Relacionado con