VINSA contrató al exmarido de Barcina… y los papeles del “concurso” no aparecen

El departamento de Vivienda investiga de qué modo Pucho Vallejo consiguió, en 2002, ganar un proyecto de 73 viviendas en Sarriguren, cuando su entonces mujer era alcaldesa de Pamplona y consejera de Vinsa
Vista aérea de la zona de Sarriguren donde se encuentran las viviendas | Foto: Google
Vista aérea de la zona de Sarriguren donde se encuentran las viviendas | Foto: Google

destacadopuchoPucho Vallejo ganó, en 2002, un concurso para construir 73 viviendas de precio tasado en Sarriguren. Su mujer, Yolanda Barcina, era entonces alcaldesa de Pamplona y consejera de VINSA, la sociedad pública de vivienda que promovía las VPT en cuestión.

¿Era posible? ¿Era legal? ¿Era diferente a recientes casos como el del hermano de Uxue Barkos?

Pues resulta difícil de comprobar, puesto que el departamento de Vivienda asegura que no tiene constancia del modelo de adjudicación que se usó para que el estudio de Pucho Vallejo se llevase el proyecto. Los papeles, directamente, no aparecen. No están incorporados al expediente.

Según publica Diario de Noticias, a Nasuvinsa, empresa pública heredera de VINSA, “no le consta” la fórmula empleada para la adjudicación, en verano de 2002, de 73 VPT al estudio de Conrado Capilla y José Virgilio “Pucho” Vallejo.

Lo ha descubierto ahora, cuando la defectuosa edificación de esas viviendas ha llevado a la sociedad pública a reclamar 1’5 millones de euros a Dragados, la constructora, cuya adjudicación sí consta en el departamento.

Las viviendas se encuentran entre la plaza Lago y la calle Garajonay de Sarriguren, y dos sentencias judiciales han reconocido una “defectuosa ejecución de la obra”.

Faltan el pliego del concurso y el presupuesto
Nasuvinsa dice tener, en la documentación sobre el proyecto, la aprobación de la propuesta de encargo del proyecto, con fecha 3 de julio de 2002 (en una sesión en la que Yolanda Barcina no estuvo presente), y el contrato de arrendamiento firmado con fecha 1 de agosto de 2002, entre VINSA y el estudio Capilla Vallejo Arquitectos SL.

Sin embargo, en el expediente no se recogen ni el pliego del concurso (se desconoce si lo hubo), ni el presupuesto y gasto efectuado. Sí existe, en cambio, pliego del concurso de la adjudicación de la obra a Dragados, adjuntándose incluso el anuncio en prensa de la convocatoria.

Pucho Vallejo y Yolanda Barcina | Foto: archivo

Pucho Vallejo y Yolanda Barcina | Foto: archivo

Los documentos ausentes son clave
Es decir: Nasuvinsa tiene en su poder una documentación incompleta sobre la adjudicación de un trabajo público al entonces marido de Yolanda Barcina. No consta que se hiciera un concurso público, ni consta el presupuesto ni lo pagado al estudio Capilla Vallejo S.L. Toda la

documentación posterior a la adjudicación del diseño a Pucho Vallejo, en cambio, está perfectamente recogida y documentada. Los documentos traspapelados son, precisamente, los que podrían permitir saber si se adjudicó o no a la mejor oferta, e incluso si hubo otras ofertas o si hubo siquiera un concurso de proyectos.

Lo que empezó por una demanda de vecinos descontentos con la calidad de la obra, donde Pucho Vallejo aparecía de refilón como diseñador de las viviendas, se ha convertido ahora en todo un misterio.

¿Por qué no consta la documentación, precisamente de ese edificio, en Nasuvinsa? Y, al faltar esa documentación, ¿cómo y con qué criterios se concedió el trabajo, en un momento en que una consejera de VINSA y el arquitecto encargado eran matrimonio?

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